El miércoles, jueves y viernes por la mañana todo siguió igual en el trabajo.
El viernes por la tarde salimos un rato con los demás del Erasmus.
El sábado por la mañana fuimos a tomar el sol y, como no me cuidé, me quemé un poco la piel. Volví a casa para comer y prepararme, porque por la noche íbamos a salir. Nos lo pasamos muy bien.
El domingo me quedé en casa descansando.
El lunes fue festivo, pero no hice gran cosa.
El martes y el miércoles por la mañana siguió la rutina habitual de trabajo. Sin embargo, el miércoles por la tarde, como no trabajaba, me fui de improviso a Treviso. Me salió un vídeo en Instagram, vi que el tren costaba 5 euros y decidí irme de excursión yo solo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario